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Terapia Visual y

Visión Binocular

Es habitual en la población no especializada la creencia de que una buena visión significa, o es equivalente, a tener una agudeza visual óptima en cada uno de los ojos, esto es, de manera monocular. Sin embargo esto no es así, puesto que los ojos han de trabajar  de manera conjunta, y es necesaria la integración y fusión de las dos imágenes que recibe cada uno por separado. Hablamos de la visión binocular.

¿Qué es la visión binocular?

 

La visión binocular consiste en la percepción del entorno que nos proporcionan nuestros dos ojos en conjunto, siendo imposible cuando uno de los ojos funciona de forma anómala al otro.

De hecho, anomalías del sistema visual y  de la visión binocular son causa frecuente de fracasos escolares, o dificultad en el aprendizaje de muchos niños. Incluso el desarrollo psicomotor se ve  bastante afectado cuando no funcionan correctamente cualquiera de los elementos que constituyen el complicado engranaje que completa una visión y fusión binocular correcta y eficaz.

 

Como funciona la Terapia Visual

La terapia visual con estrategia activa o pasiva es un tratamiento muy eficaz en muchos casos en los que la visión binocular no es estable, hay alguna deficiencia en el funcionamiento de la musculatura extraocular, o algún elemento del sistema visual presenta alguna anomalía.

 

 

 Se trata de ejercicios diarios que se hacen en casa y/o en consulta según la edad y situación de cada niño, trabajando habilidades visuales y perceptuales, como la memoria visual, la manipulación espacial de imágenes, la direccionalidad y lateralidad, coordinación ojo-mano, etc con cambios de enfoque eficientes y rápidos, seguimientos suaves y precisos que proporcionen una visión binocular estable y cómoda.

 

 

 De hecho, anomalías del sistema visual y o de la visión binocular son causa frecuente de fracasos escolares, o dificultad en el aprendizaje de muchos niños. Incluso el desarrollo psicomotor se ve bastante afectado cuando no funcionan correctamente cualquiera de los elementos que constituyen el complicado engranaje que completa una visión y fusión binocular correcta y eficaz.

 

La mayoría de los casos que tratamos actualmente en consulta, entorno al 80%, son niños que no presentan anomalías refractivas y tienen agudezas visuales del 100% en ambos ojos, por lo que nadie de su entorno había sospechado que la causa del problema en el rendimiento del niño fuera visual.

 

En estos casos, algún elemento del sistema visual se ve comprometido e incapaz de mantener una binocularidad estable, por lo que tareas que debería el niño realizar sin dificultad, como la comprensión lectora, agilidad en lectoescritura, concentración, etc. suponen un gran esfuerzo y frenan su aprendizaje. de manera que a estos niños les resulta muy costoso mantener la atención en un texto y comprender lo que leen. En ocasiones la psicomotricidad y el aprendizaje de habilidades motoras también se ve diezmado, quedando igualmente rezagados en destrezas deportivas o habilidades relacionadas con la movilidad.