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Filtros para el 

Ordenador

La luz es una onda electromagnética, que viaja por el vacío a una misma velocidad de 300.000 km/s. El ojo humano es sensible sólo a una pequeña porción de la luz, llamada espectro electromagnético visible, desde aproximadamente una longitud de onda de 390nm a 760nm.

La luz como onda

Sin embargo, aunque invisibles, muchas otras radiaciones llegan a nuestro ojo, aunque  son absorbidas por los distintos medios oculares antes de llegar a la retina, que quedaría finalmente expuesta al componente visible del espectro, a la luz ultravioleta (UV) e infrarroja (IR) de longitudes de onda más cercanas al espectro visible. Por este motivo, una exposición intensa y/o prolongada a la luz puede dañar los diferentes tejidos de los ojos, especialmente si estos sufren alguna patología.

Tecnología y visión

 

Las primeras evidencias del daño que la luz produce en la retina humana se remontan al año 1912 en Alemania, cuando miles de individuos sufrieron lesiones en la retina tras observar un eclipse solar.

 

Los LEDs fueron aplicados inicialmente en mandos a distancia y su uso fue aumentando progresivamente hasta estar generalizado para casi todos los dispositivos actualmente. En el ámbito de la iluminación, los LEDs blancos han sido desarrollados como una opción para sustituir a las bombillas tradicionales, ya que presentan indudables ventajas. No obstante, los LEDs que emiten luz blanca presentan como principales problemas aún sin resolver un alto contenido de radiaciones de la banda del azul (las más energéticas) y la alta luminancia.

Es una evidencia científica que la luz azul (longitudes de onda corta) afecta negativamente a los ojos (retina). Clásicamente se han diferenciado tres tipos de lesiones producidas por la luz: fotomecánicas (efectos de choque de las ondas luminosas), fototérmicas (calor local producido por las ondas) y fotoquímicas (cambios en las macromoléculas). Actualmente se conocen con bastante precisión los cambios en la retina inducidos por la luz.

Reflexión y refracción

Cuando la luz que viaja por un medio incide sobre una superficie, una parte de ella es reflejada sin pasar por el segundo medio, otra parte es absorbida por este o transformada en otra forma de energía y finalmente una parte de luz es transmitida. Estos tres efectos ocurren siempre, pero generalmente uno de ellos predomina sobre los otros. Este hecho es el objetivo de los filtros, que generalmente absorben gran parte de la luz por las sustancias que llevan inmersas.

¿Qué es un filtro para ordenador?

Un filtro es una lente que altera la intensidad y la distribución espectral de la luz cuando pasa a su través. En cuanto a su uso en la visión, pueden establecerse dos grandes categorías de agrupamiento: filtros de densidad neutra (convencionales) y filtros absorbentes.

Los filtros de densidad neutra reducen la intensidad luminosa uniformemente, eliminando porcentajes iguales de todas las longitudes de onda del espectro visible. De esta forma, no se produce ningún cambio en el color aparente de la imagen ni en las propiedades espectrales de la luz, dándose una disminución proporcional de la curva de transmisión, es decir, reducen el brillo de la imagen pero no modifican el tono.

Los filtros absorbentes actúan de forma selectiva sobre determinadas longitudes de onda. Debido a esto, cambian las propiedades espectrales de la luz que los atraviesa y es posible que se produzca un cambio en el color aparente de la imagen.